El Cooperativismo es una doctrina socio-económica que promueve la organización de las personas para satisfacer, de manera conjunta sus necesidades. El Cooperativismo está presente en todos los países del mundo. Le da la oportunidad a los seres humanos de escasos recursos, tener una empresa de su propiedad junto a otras personas. Uno de los propósitos de este sistema es eliminar la explotación de las personas por los individuos o empresas dedicados a obtener ganancias.

La participación del ser humano común, asumiendo un rol protagonista en los procesos socio-económico en la sociedad en que vive, es la principal fortaleza de la doctrina cooperativista.
El cooperativismo se rige por valores y principios basados en el desarrollo integral del ser humano.


La Doctrina y Filosofía del Cooperativismo

La Doctrina Cooperativista

La Doctrina del cooperativismo está basada en los principios de igualdad, libertad y equidad entre los hombres, así como la solidaridad y justicia en las relaciones sociales y económicas entre los miembros. El método es el conjunto de técnicas orientadas a traducir en hechos los objetivos de una Doctrina social. Se trata, pues de las reglas que presiden la organización y el funcionamiento de la empresa del sector cooperativo.

El cooperativismo es una doctrina, porque sus objetivos y métodos se desprenden de una concepción del hombre y la sociedad y porque aspira a conformar la organización de grupos humanos de naturaleza filosófica y moral que hace que los hombres y sus relaciones.

La Doctrina Cooperativa se funda con el respeto que se debe a la persona humana cualquiera sea su condición social, económica, cultural, porque se basa en la igualdad de origen y destino de naturaleza especifica y no en su desigualdad individual, no en el rol que se cumple con la sociedad. Es personalista, no individualista, el personalismo propone que toda organización que supere en tamaño a la persona debe estar a su servicio.

En el cooperativismo la persona es un ser racional que nace con inteligencia y voluntad, que por ello es responsable de sus actos y libre para buscar la verdad, manifestar y defender sus ideas, que tiene un fin propio cual es crear y perfeccionar sus posibilidades y capacidades, las cuales están condicionadas a colaborar con el desarrollo de las posibilidades y capacidades de los demás. Por ello Charles Guide dijo, ” La Cooperación es a la vez objeto de ciencia y razón de existir”.

Veamos entonces cuáles son los fundamentos doctrinarios del Cooperativismo:
El respecto a la persona: es un fundamento de la doctrina el respeto a la persona, cualquiera que sea la condición, según la idea que tengamos de la persona. Se busca el tipo de sociedad en que la persona, no sólo sea un ente biológico, que para cambiar sólo le daremos alimento material, para su desarrollo vegetativo, mecánico y animal; sino como un ser libre que pueda manifestar su personalidad y espiritualidad.

Si pensamos que la persona es perfecta y que la sociedad la corrompe por contaminación grupal, trataremos que su vida en medio de multitudes solidarias, donde cada cual busca su felicidad a escondidas de los demás, sea orientada con errada convicción, diciéndole que la única mano que siempre está dispuesta a ayudarle es aquella que está al extremo de su propio brazo.

La plena identificación del bien común con el bienestar individual: el bien común es un mandato de la conciencia social que exige dar a todos la oportunidad de desarrollas sus capacidades para alcanzar su plena realización. Es necesario otorgar a cada cual la oportunidad de desarrollar sus capacidades. La persona y el bien común se deben respetar y considerar en dos actos concretos: la primera, como sujeto de toda la acción; el segundo, como el fin de toda sociedad.

La Importancia de la libertad: la libertad es como el aire, nadie advierte su fundamental importancia hasta que le falta. Sólo por su ausencia se evoca su presencia. La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe y esta regulado por leyes sociales y morales.

La libertad es un derecho inseparable de la condición del ser humano. Nadie puede quitar a otro su libertad sin causa fundada, sin juicio previo y el fallo de autoridad competente (Habea corpus), quien lo hace de manera arbitraria comete una injusticia, un despojo moral muy grave, porque él mismo corre el riesgo que luego se la quiten con iguales procedimientos.

La vigencia de la Justicia: la justicia es una virtud humana para usarse entre seres humanos, se funda en la igualdad esencial de la persona humana. El Cooperativismo considera que la Justicia ha de ser distributiva, que debe dársele a cada cual, según su trabajo, su talento y poco a poco, según las posibilidades de la empresa. ” La justicia es el hábito por el cual, con perpetua y constante voluntad, le es respetado a cada uno su derecho”.

La práctica de la solidaridad: la solidaridad es una virtud superior que nos invita a pensar que somos una sola cosa aunque seamos variados y distintos, singulares e irrepetibles. La solidaridad sublimiza muchas otras virtudes; por medio de ella podemos encontrar el camino seguro de la perfección, porque nos enseña que es noble compartir gratuitamente, aún lo que nos hace falta, sin pactos ni esperar compensaciones. Cuando la justicia y la solidaridad se unen nace una nueva virtud móvil y fluida: la equidad. “La solidaridad enaltece y honra a quien la practica, porque es espontánea, generosa y voluntaria”.

El fomento de la auto ayuda y el esfuerzo individual: la ayuda mutua no puede fomentarse con personas que no son capaces de ayudarse así mismas. “Para darse es preciso y previo pertenecerse”. El pobre para superar su situación de pobreza necesita esforzarse, pero también coadyuvando a este esfuerzo personal en forma mancomunada se supera esta situación.